**jariyismo** (Del árabe _jāriyī_, "los que salieron"). Considerada la **tercera gran rama del Islam**, nacida de forma independiente al sunismo y al chiismo en el siglo VII d.C. Su origen se remonta a la batalla de Siffín (657 d.C.), cuando un grupo de soldados abandonó las filas del califa Alí por rechazar el arbitraje humano en asuntos divinos, bajo el lema _"el veredicto pertenece solo a Dios"_. Su tesis teológica y política central era revolucionaria para la época: rechazaban que el califato fuera un derecho exclusivo de la tribu del profeta Mahoma (los coraisíes) o de su linaje familiar. En su lugar, defendían un **igualitarismo islámico radical**, afirmando que cualquier creyente moralmente íntegro y piadoso —incluyendo a los musulmanes no árabes o conversos— podía ser elegido líder de la comunidad, y que este debía ser depuesto de inmediato si cometía pecados graves. Al romper el monopolio étnico del liderazgo, esta corriente se convirtió en el marco teórico idóneo para que los pueblos no árabes periféricos —como los bereberes— canalizaran su resistencia frente a la autocracia del Califato Omeya. Sus seguidores se dividieron en varias subfacciones, desde los extremistas azraqíes hasta los más moderados **sufritas** e ibadíes, siendo esta última la única variante que sobrevive hoy en día en regiones como Omán, Zanzíbar y reductos de Argelia, Túnez y Libia.